La Seremi del Medio Ambiente de Coquimbo descartó abrir artificialmente las barras de arena en los humedales Salinas y Pachingo. Tras inspección en terreno, autoridades confirmaron que el ecosistema se abrirá naturalmente en 48 horas, pese a proyecciones de 200 mm adicionales de lluvia.
La Seremi del Medio Ambiente, Jovanka Rendic, realizó una inspección en los humedales de la Bahía de Tongoy para evaluar la acumulación crítica de agua y sedimentos ante la llegada de un nuevo sistema frontal. La autoridad coordinó acciones de monitoreo con expertos del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA) y la Municipalidad de Coquimbo, descartando cualquier intervención artificial en las barras de arena.
Ante la preocupación de los vecinos, vinimos a constatar en terreno los efectos climáticos desde el océano hacia el estero. Hemos podido ver que la naturaleza hace lo suyo: todo este sector de humedal y estero trabaja de forma dinámica, como una defensa natural ante las inclemencias del mar. La población debe estar tranquila, porque los ecosistemas están respondiendo correctamente.
El Dr. Jaime Cuevas, investigador de CEAZA, explicó que los humedales son inherentemente dinámicos: las barras de arena se cierran naturalmente en periodos de bajo caudal y se abren cuando el volumen de agua aumenta significativamente. Con las proyecciones de 200 milímetros adicionales de precipitaciones en los próximos días, los informes técnicos confirman que la barra se abrirá de forma natural en las próximas 48 horas.
Las autoridades determinaron que alterar estos ciclos de forma forzada genera complicaciones severas al delicado equilibrio del ecosistema. También se descartó la solicitud de algunos sectores productivos de cerrar los flujos para contener sedimentos en zonas de cultivo, pues la magnitud y la inercia natural de los esteros Salinas Chicas, Salinas Grandes y Tongoy sobrepasan cualquier capacidad técnica o de maquinaria humana.
La Seremi mantiene coordinación con Pedro Véliz, director de Medio Ambiente de la Municipalidad de Coquimbo, quienes establecieron cuadrillas de observación permanente. La prohibición de intervenir las barras se mantendrá vigente, salvo en situaciones de estricta emergencia o fuerza mayor que pongan en riesgo la vida de las personas. Durante la próxima semana se iniciará un proceso integral de evaluación de daños y monitoreo técnico continuo del comportamiento de las desembocaduras tras su apertura natural.



