Adolescentes y jóvenes privados de libertad del Centro de Internación Provisoria y de Régimen Cerrado de Coquimbo presenciaron la obra «Gabriela & Vicente, viaje de poetas», montaje que recrea un encuentro imaginario entre Gabriela Mistral y Vicente Huidobro. Para algunos fue su primera experiencia viendo teatro en vivo.
La presentación de la coproducción de la Compañía Ruta de la Memoria y Teatro Iris integra actuación, poesía, movimiento y música para recrear la vida y obra de los dos escritores chilenos. El montaje nace de una idea original de Rodrigo Medina, quien interpreta a Vicente Huidobro, mientras que Natalia Cuéllar encarna a Gabriela Mistral, con música original de Arlo Carrasco y producción de Leonel Cornejo.
La directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Loreto Rebolledo, destacó el valor de acercar iniciativas culturales a contextos de privación de libertad.
«Para algunos de estos jóvenes es la primera vez que ven una obra de teatro. Como Servicio, de a poco hemos ido acercando este tipo de iniciativas hacia quienes se encuentran cumpliendo una medida o sanción en régimen cerrado, porque sabemos que la cultura nos lleva a otros lugares, nos hace volar, nos hace pensar», señaló Rebolledo.
Uno de los jóvenes del centro resumió la experiencia con palabras que reflejan el impacto de la actividad.
«Yo siempre quise ver una obra de teatro, me parecía interesante. Ahora verlo vivo y en directo estuvo bueno, estuvo bonito y es algo que siempre se va a recordar», dijo el adolescente.
La actriz Natalia Cuéllar subrayó que la recepción de los jóvenes reafirmó el sentido que la compañía atribuye al arte como herramienta de transformación.
«Para nosotros fue una experiencia súper fuerte, emotiva, sensible y que confirma también nuestro pensamiento de que el arte es una herramienta de sanación, una herramienta de reflexión, de cambio social, de transformación. Nosotros podíamos ver varias reacciones en los chicos, desde un par que estaban conmovidos, otros que estaban curiosos, pero a todos les llegó y a todos les movió algo en su interior. Eso para nosotros ya es una ganancia», sostuvo Cuéllar.
La intérprete de Gabriela Mistral agregó que llevar el montaje a un centro de privación de libertad transforma la experiencia de quienes están sobre el escenario.
«Sabes que estás ante jóvenes que no pueden salir de ahí, que no pueden moverse libremente por las calles, por el espacio. Entonces la obra adquiere una sensibilidad distinta. Uno la hace, siento, con más emoción, con más presencia, con más sentimiento, porque la hace especialmente para ellos. No es un público que pagó una entrada. Es para jóvenes privados de libertad, adquiere un valor mucho más profundo», afirmó.
La presentación se suma a las iniciativas del Servicio de Reinserción Juvenil para incorporar el acceso al arte y la cultura como oportunidad para despertar nuevos intereses y promover la reflexión en adolescentes y jóvenes que cumplen medidas y sanciones en régimen cerrado.


