El Hospital de Coquimbo dispone de un resonador magnético que funciona las 24 horas, los siete días de la semana, permitiendo diagnosticar accidentes cerebrovasculares y lesiones de columna sin esperar al día hábil siguiente. La unidad procesa entre 350 y 500 prestaciones diarias.
El equipo de resonancia magnética permite obtener imágenes en 2 y 3 dimensiones a través de un potente campo electromagnético, entregando una visión detallada de la estructura y composición de diversos tejidos sin necesidad de abrir al paciente.
"Es un poco como resolver un misterio: las imágenes muestran cosas que desde afuera no podemos ver. La radiografía es una de las herramientas que utilizamos para hacerlo, pero también trabajamos con ecografías, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas y mamografías, y podemos evaluar desde una fractura hasta un accidente cerebrovascular o un cáncer, interpretando esas imágenes junto con los antecedentes del paciente para orientar las decisiones médicas", Dr. Ivanko Grlica, jefe de la Unidad de Imagenología del Hospital de Coquimbo.
Los tecnólogos médicos obtienen las imágenes, el radiólogo las revisa y cruza con los síntomas y estudios previos del paciente, para luego elaborar el informe. De forma paralela, enfermeras, TENS, auxiliares y administrativos coordinan, preparan y acompañan cada atención.
El escáner o tomografía computada usa rayos X para obtener imágenes en cortes y entrega mucha información en poco tiempo, siendo clave ante traumatismos, hemorragias y enfermedades del tórax o del abdomen. La resonancia trabaja con un campo magnético y ondas de radio, sin radiación ionizante, y distingue con gran detalle tejidos como el cerebro, la médula espinal, las articulaciones o un tumor.
"En un posible accidente cerebrovascular el escáner suele ser el estudio inicial por su rapidez, y la resonancia puede aportar información adicional. En una lesión de columna, en cambio, permite evaluar con detalle la médula, los ligamentos o una posible compresión de las estructuras nerviosas. La elección se hace según cada caso y la urgencia del tratamiento", agregó el Dr. Grlica.
Fabiola Morales, del equipo de imagenología, explicó que el personal se preocupa de la contención emocional de los pacientes que presentan claustrofobia. El personal administrativo los contacta previamente para que lleguen antes al examen y así evitar procedimientos con anestesia.
"Al dedicarles unos minutos extra y acompañarlos de cerca, logran terminar el estudio y salen dándose cuenta de que el apoyo humano del equipo fue clave para superar su temor. Esto ha beneficiado no solo a pacientes adultos, sino que también a niños, en los cuales su red de apoyo también es fundamental", señaló Morales.
El 8 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Radiología.




