El Hospital de Coquimbo realizó por primera vez en la región una cirugía micrográfica de Mohs que permitió extirpar un carcinoma basocelular junto al ojo derecho de Claudia Pastene, quien había perdido su ojo izquierdo por un cáncer previo. La intervención de tres horas coordinó equipos de Dermatología, Anatomía Patológica y especialidades quirúrgicas.
La técnica de Mohs, desarrollada en Estados Unidos por el Dr. Frederic Mohs, permite analizar microscópicamente los bordes de capas de tejido que se van retirando durante la operación para comprobar si aún existen células cancerosas. Este análisis requiere coordinación entre pabellón y el Laboratorio de Anatomía Patológica, que procesa las muestras para determinar si es necesario continuar con la extirpación antes de reconstruir la zona intervenida.
La ubicación del tumor de Claudia Pastene, entre la nariz y su único globo ocular sano, hacía necesario un tratamiento que permitiera superar la enfermedad y a la vez salvar su visión. La intervención se extendió por aproximadamente tres horas y contó con la participación de dermatólogos, médicos patólogos, tecnólogos médicos y equipos de Cirugía Maxilofacial y de Cabeza y Cuello.
«Salió todo bien, gracias a Dios. La cicatrización se recuperó en los tiempos a pesar del dolor. Agradezco porque son muy buenos doctores y mi ojo derecho está bien, que es lo único que tengo ahora, así que muy agradecida de esta operación», expresó Claudia Pastene, paciente oriunda de Coquimbo.
El Dr. Camilo Bustos, cirujano de Cabeza y Cuello del Hospital San Pablo de Coquimbo, explicó la ventaja del procedimiento: «Normalmente uno, como no tiene estas técnicas, extirpa una cantidad de tejido que es convencionalmente aceptada de forma estadística, 4 a 6 milímetros por un basocelular. Pero esta técnica nos permitió sacar la menor cantidad de tejido posible, asegurándonos que el patólogo certifique que el cáncer salió completamente».
«La cirugía de Mohs es considerada el tratamiento de referencia para determinados cánceres de piel, especialmente en zonas donde es importante conservar la mayor cantidad de tejido posible, como la cara y el dorso de las manos. Son áreas que, además de estar frecuentemente expuestas al sol, tienen poco tejido disponible, por lo que realizar una cirugía convencional con márgenes amplios puede generar defectos importantes», explicó la Dra. Isidora Arregui, jefa de la Unidad de Dermatología del Hospital de Coquimbo.
Debido a los tiempos de uso de pabellón, la cantidad de profesionales y la disponibilidad inmediata del laboratorio, la incorporación de esta técnica se reserva actualmente para casos excepcionales. Con esta primera cirugía, el Hospital de Coquimbo abre una nueva posibilidad de tratamiento para pacientes de la región con determinados cánceres de piel, especialmente aquellos que han reaparecido o se encuentran cerca de estructuras que es fundamental cuidar.




