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El Vocero Regional, Darwin Cortés, afirmó que la nueva hoja de ruta del Gobierno apunta a recuperar el control del Estado en barrios, rutas, fronteras y cárceles.
El Seremi de Gobierno, Darwin Cortés, destacó el Plan Operativo de Seguridad Pública impulsado por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast y sostuvo que se trata de una señal clara de conducción en una materia donde el país ya no admite respuestas débiles ni medidas dispersas.
La autoridad regional explicó que el plan fija una hoja de ruta con 65 tareas, entre 39 acciones operativas y 26 proyectos de ley, organizadas en tres ejes: prevención, recuperación del control territorial y fortalecimiento institucional. A eso se suman siete focos de gestión orientados a calles, barrios, rutas, puertos, fronteras, crimen organizado, mercados ilícitos y sistema penitenciario.
Darwin Cortés recalcó que una de las claves del plan es que no separa los problemas como si fueran compartimentos aislados. “Este es un Gobierno de emergencia y eso significa hacerse cargo. En seguridad tenemos un compromiso irrestricto con la ciudadanía, y ese compromiso hoy se expresa en una estrategia que busca recuperar el control donde el Estado lo fue perdiendo. Aquí no hay espacio para respuestas a medias. Hay una hoja de ruta seria, con conducción única, tareas concretas y una convicción muy clara: la seguridad se ejerce”, afirmó.
En esa línea, el vocero regional vinculó directamente el plan con el endurecimiento del régimen de seguridad en el complejo penitenciario de Huachalalume. A su juicio, durante demasiado tiempo se miró el sistema penitenciario como una estación final del proceso, cuando en muchos casos siguió siendo parte del circuito delictual. Por eso, explicó, medidas como la que comenzó a operar en La Serena son coherentes con una política que busca cortar cadenas de mando, impedir coordinaciones criminales desde el interior de los recintos y restablecer autoridad donde esta se debilitó.
El plan, de hecho, contempla como uno de sus focos el control de cárceles y de la cadena penal, con módulos de máxima seguridad, control de perímetro y bloqueo de señales, bajo una premisa simple: la autoridad del Estado no puede detenerse en la puerta de un penal.
“Si queremos enfrentar de verdad al crimen organizado, no basta con detener a sus integrantes. También hay que impedir que las cárceles sigan funcionando como espacios desde donde se coordina, se amenaza o se mantiene poder criminal. Ahí está la importancia de decisiones como la de Huachalalume: son parte de una política más amplia para ordenar la casa, cerrar flancos y devolverle tranquilidad a las familias”, señaló Darwin Cortés.
Finalmente, el Seremi de Gobierno sostuvo que el sentido del Plan Operativo de Seguridad Pública es claro y no admite ambigüedades. “Lo que está haciendo el Gobierno del Presidente Kast es recuperar control, reforzar la presencia del Estado y enfrentar el delito con una lógica mucho más firme. Eso vale para las calles, para las rutas, para las fronteras y también para las cárceles. Porque la prioridad es una sola: que la ley vuelva a pesar más que el delincuente”, concluyó.
Con este tipo de acciones, el Gobierno busca reforzar una línea que se considera clave en materia de seguridad: recuperar el control del Estado en todos los espacios donde el crimen ha intentado ganar terreno, desde los barrios y las rutas hasta el sistema penitenciario.





