37 familias de acogida y adoptivas activas de la Región de Coquimbo fueron reconocidas en un encuentro organizado por el Poder Judicial y el Servicio de Protección Especializada. La jornada destacó el compromiso de las familias que acompañan y protegen a niños, niñas y adolescentes.
La actividad se desarrolló con el testimonio de una familia de acogida en una emotiva instancia que buscó sensibilizar a profesionales y magistrados del Poder Judicial sobre la importancia de estos procesos y su contribución al derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir en familia.
El ministro de la Corte de Apelaciones de La Serena, Felipe Pulgar, anunció una iniciativa para fortalecer la coordinación con los tribunales especializados de la región, especialmente de cara a la entrada en vigencia de la nueva Ley de Adopción.
"Hay un proyecto innovador a nivel nacional que tiene que ver con crear jueces de enlace de cada uno de los tribunales especializados de la región de Coquimbo, con los cuales vamos a establecer un grupo de trabajo permanente (...) con miras a agilizar desde ya la tramitación de los procesos", destacó el ministro Pulgar.
El magistrado también destacó la coordinación directa con el Servicio de Protección Especializada de la Región de Coquimbo y señaló que el compromiso es que esta sea la primera de varias actividades para trabajar mancomunadamente con el objetivo de poner a los niños al centro.
La directora regional (s) del Servicio de Protección Especializada, Macarena Vallejos, entregó cifras que evidencian la necesidad de más familias dispuestas a acoger o adoptar.
"A nivel nacional tenemos cifras que son alarmantes, tenemos más desistimientos familiares, más abandonos familiares que niños, niñas que nacen en Chile, por lo tanto hoy el llamado es que cada niño pueda tener una oportunidad", destacó Vallejos.
El seremi de Desarrollo Social y Familia, Gonzalo Cortés, señaló que por mandato del presidente José Antonio Kast están trabajando fuertemente para avanzar con los niños más vulnerables del país, particularmente con los niños menores de 3 años que se encuentran institucionalizados.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el testimonio de Paula, integrante de una familia de acogida, quien compartió su experiencia directa.
"Es un proceso muy lindo que uno se llena de amor y gratificaciones, es un proceso que en algún minuto uno debería vivir. Un proceso tan lindo como acompañar a un niño, niña o adolescente en su primera infancia o adolescencia, a sentirse más acompañado, tener una red de apoyo, que el día de mañana pueda saber que sí tuvo el cariño de una familia que lo apoyó", destacó Paula.
José, integrante de una familia adoptiva, también compartió su experiencia sobre el proceso de adopción y el significado de construir vínculos de carácter definitivo.
"Todos los trámites administrativos quedan aparte cuando ves a esa pequeña niña que llegó a llenar el mundo, uno piensa que uno le va a cambiar la vida a ellos, pero no es así; ellos nos cambian la vida a nosotros", destacó José.
La instancia concluyó con un reconocimiento a las familias participantes, relevando que tanto el acogimiento como la adopción constituyen procesos distintos, pero que comparten un propósito fundamental: contribuir a la restitución del derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir en familia.



