La reactivación del Comité Regional de Seguridad Minera marca el compromiso regional con la prevención y protección de trabajadores en faenas mineras.
La seguridad minera exige trabajo permanente, coordinación y capacidad de anticiparse a los riesgos. Por eso, que el Comité Regional de Seguridad Minera, CORESEMIN, haya vuelto a sesionar en la Región de Coquimbo constituye una señal concreta del compromiso que debemos sostener entre todos los actores vinculados a esta actividad.
El CORESEMIN reúne a autoridades, empresas, trabajadores, asociaciones mineras, organismos técnicos y entidades especializadas en seguridad laboral, generando un espacio de coordinación que permite abordar los desafíos regionales con una mirada común. Su propósito es claro: fortalecer la prevención y proteger a quienes trabajan diariamente en nuestras faenas.
La prevención no comienza cuando ocurre un accidente. Se construye antes, identificando los riesgos, fortaleciendo los protocolos, compartiendo experiencias y promoviendo buenas prácticas. Una cultura de seguridad sólida requiere compromiso en cada nivel de una organización y una coordinación efectiva entre el sector público, las empresas y sus trabajadores.
En la Región de Coquimbo este trabajo tiene, además, una dimensión territorial especialmente importante. Nuestra región cuenta con una extensa tradición minera y una presencia significativa de pequeña minería y minería artesanal. Por eso, una de las prioridades es acercar la prevención a los territorios, fortalecer la capacitación y facilitar el acceso a herramientas e información que permitan desarrollar las labores de manera cada vez más segura.
El conocimiento y la experiencia técnica también cumplen un rol fundamental. Sernageomin, las mutualidades, las empresas, las asociaciones gremiales y las instituciones vinculadas al sector aportan capacidades que deben ponerse al servicio de una prevención efectiva y permanente.
La reactivación del CORESEMIN debe traducirse en trabajo concreto: coordinación periódica, capacitación, difusión de buenas prácticas, análisis de riesgos y seguimiento de las acciones acordadas. Ese es el valor de recuperar esta instancia y proyectarla como una herramienta activa para la seguridad minera regional.
Coquimbo tiene una historia profundamente ligada a la minería y queremos seguir fortaleciendo esa actividad con responsabilidad y altos estándares.
Nuestro compromiso es avanzar hacia una minería cada vez más segura, preventiva y preparada para enfrentar sus desafíos, donde el cuidado de las personas forme parte permanente de cada faena y de cada decisión.


