El Hospital San Pablo de Coquimbo implementa una iniciativa piloto que utiliza lentes de realidad virtual para acompañar a pacientes de larga estadía. La experiencia, impulsada por la Unidad de Medicina en colaboración con la DIDECO de Coquimbo, busca favorecer la estimulación cognitiva y avanzar hacia una hospitalización más humanizada.
Héctor Sarabia, paciente con más de un mes de hospitalización en la Unidad de Medicina, recorrió virtualmente las calles de Venecia sin salir de su habitación mediante el uso de lentes de realidad virtual. Los dispositivos combinan imágenes tridimensionales, sonido y movimiento para transportar a los pacientes hacia experiencias inmersivas, como paseos por ciudades y una visita al Museo de Realidad Virtual de Coquimbo, software propio trabajado en conjunto con la Universidad Católica del Norte.
"Había tenido la experiencia de haber usado la realidad virtual, pero no en este momento donde necesitaba salir un poco del ambiente en que estoy. Así que fue bonita la experiencia, se sintió diferente, a pesar de que estoy con dolor, me sacó harto de la rutina", comentó Héctor Sarabia, paciente de la Unidad de Medicina.
La iniciativa es impulsada por la Unidad de Medicina en colaboración con la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO) de la Municipalidad de Coquimbo y su Programa Red Local de Apoyo y Cuidados. La actividad se incorporó al Programa de Humanización tras revisar las condiciones clínicas, sanitarias y de seguridad necesarias para su implementación.
"Este proyecto busca avanzar en la incorporación de herramientas tecnológicas con un enfoque social y humano, poniendo la innovación al servicio de las personas y de sus necesidades. Más allá de la tecnología en sí misma, lo relevante es cómo logramos utilizarla para generar experiencias significativas en los pacientes que, por sus condiciones de salud, tienen menos oportunidades de acceder a espacios culturales y recreativos", explicó Carlos Gutiérrez, encargado del Programa Red Local de Apoyos y Cuidados del Municipio de Coquimbo.
Karen Goubet, enfermera jefa de la Unidad de Medicina del Hospital San Pablo de Coquimbo, destacó que el paciente que llega a su área no siempre viene de su casa, sino de una vuelta larga de unidades críticas donde viven situaciones de estrés y aislamiento.
"No sacamos nada con ser un servicio que brinde buenas prestaciones médicas o clínicas, si no es humanizado. Creo que esto es tan importante como lo terapéutico. Porque a veces tenemos pacientes de la larga estadía, con movilidad reducida o en situación de postración", explicó Goubet.
La iniciativa, inédita en hospitales de alta complejidad de la región, se encuentra en una etapa inicial y permitirá evaluar su continuidad desde una experiencia lúdica a una con fines terapéuticos. Se realizan sesiones semanales para dos o tres pacientes con hospitalizaciones superiores a siete días, que se encuentren conscientes, puedan seguir instrucciones y no presenten aislamiento, infecciones activas ni condiciones neurológicas incompatibles.
El uso de esta tecnología se realiza con el acompañamiento de un terapeuta ocupacional, otorgando un nuevo significado al proceso de rehabilitación y previniendo complicaciones asociadas a hospitalizaciones prolongadas.
"Cuando nosotros le damos esta variación de distintos contextos, ya sea en un día soleado, en un viaje a Venecia, generamos este escape de esta realidad, entre comillas, en la cual están inmersos, de esa manera podemos generar esta estimulación más cognitiva a nivel propio, y así podemos también prevenir todo lo que es el delirio, que es una de las cosas que nosotros enfrentamos desde mi área", señaló Francisco Ignacio Donoso, terapeuta ocupacional del equipo de Medicina Física y Rehabilitación.


